Mi Experiencia con la Lactancia Materna

Hola de nuevo! Hoy vengo con un post sobre crianza.

Ya sabéis que hace unos meses inauguramos una nueva sección en el blog en la que poder publicar entradas orientadas a temas relacionados con nuestra faceta como padres.

Ya hace bastante tiempo que quería escribir este post pero por una cosa o por otra no me animaba ya que aunque parezca increíble, la lactancia materna es un tema que levanta muchas controversias actualmente y parece que no se puede hablar sobre ello sin que nadie se sienta señalado o herido.

Así que intentaré que ser respetuosa y cumplir con el cometido con el que me he animado a escribirla, que es ayudar a mujeres que se encuentren en la situación en la que yo me encontré.

lactancia materna

Quiero empezar diciendo que mi experiencia con la lactancia materna ha resultado y sigue resultando, porque Emma aún tetea, muy satisfactoria. Y lo quiero decir al principio para que nadie se desanime leyendo nuestros principios con la teta.

Cuando me quedé embarazada ya hacía muchísimo tiempo que me había leído e informado sobre los partos naturales y respetuosos así que en ese aspecto estaba súper puesta en materia y no tuve problemas para conseguir el parto que deseaba. Pero con la lactancia materna me pasó una cosa muy curiosa y es que como lo entendía como algo tan natural y que solo nos implicaba a Emma y a mí no pensé que pudiese tener ningún problema, pero que equivocada estaba!

Una vez hubo nacido Emma se enganchó, pero se enganchaba mal, muy mal. Apenas abría la boca, no evertía los labios y mamaba con una fuerza brutal. Era muy doloroso.

Como consecuencia de esto, en menos de un día ya tenía grietas en ambos pezones. Como una auténtica novata confiada me dejé asesorar por las enfermeras, que aunque tenían buena voluntad, no tenían ni idea de lactancia materna. Así que salí del hospital con indicaciones desastrosas como ponerme purelán en las grietas.

lactancia materna

El purelán no sirve para curar grietas. Nadie en su sano juicio se pondría crema hidratante en un corte o herida pero por algún motivo no parece extrañarnos que nos indiquen hidratarnos una herida.

Así que las grietas empezaron a complicarse y en pocos días se conviertieron en agujeros sangrantes y muy gores. Emma seguía mamando mal y además de leche salía sangre a chorro. La pediatra y enfermera lejos de intentar ayudarme lo único que hicieron fue recomendarme que le diese fórmula. Llegaron incluso a amenazarnos con ingresar a Emma en el hospital si nos negábamos.

Increíble. Esto nos pasó en la sanidad pública.

Así que yo seguía con mis grietas súper dolorosas, no pudiendo disfrutar plenamente de las primeras semanas de vida de Emma. Con los días cogí una infección que me tuve que auto medicar ya que en la Seguridad Social no quisieron recetarme nada y seguían intentando convencerme en dejar el pecho.

Iban pasando los días y aquello cada vez era más insostenible, lo probé todo, pezoneras, purelán, extractor de leche, no sé, todo lo que se me ocurría.

Quizás os estéis preguntando porqué no acudí a un grupo de Asesoras de Lactancia Materna. Pues tuve la mala suerte de que me pilló Navidades por medio y no había reuniones en aquellos días. Así que con la firme convicción de que no me iba a rendir iniciamos un plan que consistía en darle sólo una teta y extraerme con el extractor de la otra y que Gabri le diese la leche extraída con el Calma de Medela.

Con este sistema conseguimos dar descanso a un pecho y que fuese curando esa grieta.

Pero fue duro, porque me levantaba cada 45 minutos por las noches para extraerme, estaba agotada y hecha polvo pero valió la pena.

Además de este sistema empecé a curarme las grietas con suero fisiológico, cosa que marcó una gran diferencia. Las heridas empezaron a cerrar.

También tomé probióticos que me ayudaron bastante con las dos infecciones que cogí.

Pero lo más valioso e importante para lograr el éxito fueron el apoyo incondicional de Gabri y lo mucho que nos esforzamos por corregir la postura de Emma y que se acabase agarrando bien.

Quiero agradecer, también, a mi amiga Miriam que con su foto de ejemplo de una postura ventral me ayudó muchísimo. Y por unas palabras suyas que me inspiraron y que quizás ella no recuerde que me dijo, pero que para mi se convirtieron en un mantra:

«Cuando menos lo esperes, de repente, todo irá bien.»

Y así fue, de repente un día, con tres meses de vida Emma mamó correctamente.

lactancia materna

Y fue entonces cuando empezamos a disfrutar de la maravillosa experiencia que es la lactancia materna.

Y como quiero que no cometáis los mismos errores que yo cometí me gustaría aconsejaros que leáis el maravilloso libro de Carlos González «Un regalo para toda la vida», que acudáis a reuniones con Asesoras de lactancia incluso antes de dar a luz y que sobretodo no dejéis que nadie os diga que no sois capaces o que vuestra leche no sirve. Rodearos de gente positiva.

Dar el pecho a vuestros bebés es vuestro derecho y vuestra decisión, así que si eso es lo que queréis hacer, sabed que a veces los inicios no son fáciles y que lo que necesitáis es gente que os apoye no que os desanime. Si no os suman, fuera, no les necesitáis.

La lactancia no debe doler, así que si os parece que las cosas no van bien no dudéis en buscar ayuda. Que os valoren la postura, que le valoren al bebé el frenillo, lo que sea necesario.

Echando la vista atrás parece que no fue para tanto, fue muy duro pero la realidad es que fueron tres meses duros de un total de treinta meses que llevamos ahora mismo y los que nos quedan así que el esfuerzo vale mucho la pena. Confiad en vosotras y en vuestros bebés.

Como veis, os he querido explicar mi experiencia, no os voy a contar las bondades o ventajas de dar el pecho porque ya las sabéis y es información que está al alcance de todo el mundo.

Así que si habéis llegado hasta aquí, espero que todo os vaya genial y este relato os sirva.

Y no quiero terminar sin volver a darle las gracias a Gabri, porque sólo él sabe lo que nos costó y sólo yo sé lo mucho que él se lo curró, lo mucho que estuvo a la altura, lo mucho que confió en mí, lo mucho que me defendió ante aquellos que me criticaron y lo mucho que me demostró.

Te quiero Gabri, la lactancia también es cosa de padres, de padres como tú, que son un apoyo imprescindible y que pueden llegar a marcar la diferencia.

Feliz lactancia a todas y todos!

2 respuestas a “Mi Experiencia con la Lactancia Materna”

  1. Te aplaudo y te admiro. Ole por vosotros. A día de hoy, y tras 20 meses de mi pequeña, en casa tb seguimos con la lactancia . Nuestros comienzos fueron muy duros tb, paula no se agarró bien hasta casi los 5 meses y mientras sufrí grietas, dolores e infección en su boca y mis pezones, pero un día todo cambió y desde entonces disfrutamos de la lactancia.

    1. Muchas gracias por tus palabras Asun y felicidades por esos 20 meses de lactancia! Tú también eres una campeona! Las grietas pueden llegar a ser una auténtica pesadilla. Un besito y gracias por leernos 🙂

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